Dont worry, BEE happy

Cada vez estamos más cerca de nuestro Summer Camp. Como muchos sabréis, cada semana tratamos una temática diferente pero hay una que, año tras año, repetimos. El año pasado fue Green kids, el anterior We recycle y éste: We take care of our world.

Me he divertido muchísimo preparando la programación de las actividades que van a hacer nuestros pequeños este verano pero, cuando llegué a esta semana, tuve un pequeño bloqueo. No quería que los niños hicieran lo mismo que otros años. Me costó un poco ya que, como buena ecologista, ésta es mi semana favorita y no encontraba actividades chulas que aportaran algo más a mis peques.

Hace poco, hojeando mi libreta de ideas, una libreta que me regaló María para apuntar todas las cosas que se me van ocurriendo, vi escrito: Bees!  Ella es muy fan de apuntarlo todo en libretas y hoy se lo agradezco mucho, pues de repente tenía claro qué quería que aprendieran mis niños durante esta semana.

Hace unos meses escuché una declaración de un payés muy preocupado por la situación de las abejas en la que decía que, si no se hacía algo pronto, nos quedaríamos sin frutas, verduras, ni nada que comer. Yo era consciente del problema de las abejas pero, para ser muy honesta, no tenía ni idea de lo grande que era. Me puse a investigar y pensé que, para el Summer Camp, podría ser una muy buena idea crear conciencia a mis niños sobre lo importante que es cuidar a las abejas.

Para cuidar, hay que querer y yo personalmente tengo pavor a las abejas. Los que me conocen, saben lo ridícula que me puedo llegar a poner alrededor de estos bichos. Hace años, cuando estuve trabajando con niños en EEUU, hacíamos muchas actividades al aire libre y vaya si había abejas. Cada vez que se acercaban, tenía que hacer un trabajo mental muy intenso para no transmitirles mi pánico. No quería que crecieran siendo ridículos como yo.

Pues nuestro trabajo este verano comienza por querer a las abejas. Quiero enseñar a los niños el papel tan importante que desempeñan estos animalitos en nuestro mundo. Gracias a ellos tenemos flores, frutas, verduras y miles de plantas. Quiero que sean conscientes de esto a través de diferentes actividades que hoy quiero compartir con vosotros. Sabéis que soy muy partidaria de motivar a las familias a poner su granito de arena para poder preservar nuestro medio ambiente, así que ahí voy:

Planta flores autóctonas y que florezcan todo el año. Las abejas responden mejor a las flores que crecen en su zona. Investiga en tu tienda de jardinería qué flores silvestres son autóctonas y crecen mejor donde vives durante todo el año. Si son de diferentes tamaños y colores, ¡mejor!.

Planta flores amarillas, blancas, azules y lilas. Son los colores más atractivos para estos animalitos.

Planta hierbas y flores que atraigan a las abejas. El cilantro, hinojo, lavanda, menta, romero, salvia, tomillo, azafrán, geranio, rosa, dalia, jacinto y girasol son hierbas y flores que a las abejas les encantan.

No utilices pesticidas. Las plantas sin químicos, mejor. Intenta tener un jardín libre de pesticidas y busca opciones que sean naturales.

Sin duda, este año haremos nuestras propias macetas y nos llevaremos a casa florecitas y plantas que ayuden a nuestra causa. Investigando encontré que también se pueden hacer bañeras y refugios para abejas. Me encanta pensar en la idea de mis niños construyendo una bañera para que las abejas puedan beber agua sin ahogarse, así como una casita en la que puedan refugiarse. ¡Qué divertido!

Pero a ver, es natural que lo primero que pensamos cuando escuchamos… ¡una abeja! es: cuidado, no te vaya a picar. Somos muchos los adultos que les tenemos miedo y que nuestra primera reacción al ver el insecto es correr. Me parece importantísimo que, aparte de tener flores y plantas que las atraigan y de  crear refugios y bañeras, les enseñemos a los niños a no tenerles miedo, pero sí respeto. Nosotras este verano también les enseñaremos a: mantener la calma si una abeja se acerca y no correr, a no molestarlas y a respetar su espacio. Se me están ocurriendo algunas ideas de dinámicas muy divertidas para enseñarles todo esto, ya veremos qué tal.

Así que eso familias, vamos a ser conscientes de lo importante que es cuidar nuestro alrededor y vamos a transmitirlo a nuestros pequeños. No me voy a cansar de repetirlo, son ellos quienes vivirán mañana en este mundo  y nosotros los que hoy somos responsables de guiarlos.

¡En verano os cuento cómo ha ido!

 

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