Un segundo…¡que llega el segundo!

Este artículo va dirigido a todas nuestras lectoras que son mamás de dos (o más) hijos, o a las que están embarazadas por segunda vez. ¿Es diferente el primer embarazo del segundo? Yo no era consciente de lo diferente que sería hasta que lo he vivido. De hecho, lo estoy viviendo, y aprovecho para contaros que ¡voy a ser mamá por segunda vez! Sí, Bruno tendrá una hermanita (o hermanito) a principios de octubre.

Recuerdo con mucho cariño los meses del embarazo de Bruno: los días tranquilos, los largos paseos en pareja hablando de cómo nos imaginábamos que sería esto de ser papás, el cansancio que se solucionaba con una larga siesta en el sofá a la hora que quisiera, el genial momento de volver a casa después de trabajar y poder leer libros y libros sobre embarazo y educación de los hijos, la sensación tan preciosa de ponerle música al bebé con unos auriculares en la barriga y que se moviera sin parar, y un larguísimo etcétera. En cambio, esta segunda vez, desde el momento en el que me hice el test de embarazo, ya todo fue diferente a la primera vez.

De entrada, el tema de las fotos: con Bruno mi marido me hacía una foto cada semana, de perfil, con la misma pared de fondo, para ver cómo iba creciendo la barriguita. Ahora estoy de 16 semanas ¡y todavía no me he hecho ninguna foto!

Después, las semanas se pasan volando. Recuerdo que, en mi primer embarazo, se nos hizo eterno hasta que llegamos a la semana 12, en la que se reduce mucho el riesgo de aborto espontáneo y parece que ya “ha pasado lo peor”. Esta vez, no me he dado casi ni cuenta ¡y ya casi he llegado a la mitad del embarazo!

En general, la primera vez estás mucho más atenta a los cambios que va experimentando tu cuerpo. La segunda vez (e imagino que en las siguientes, todavía debe pasar más) no tienes tanto tiempo para observarte ni para mimarte. Llegas a casa y tienes a tu hijo mayor que te reclama, quiere que juegues con él, y no te puedes tumbar en el sofá con las piernas en alto. No pasa nada, todo tiene su encanto, pero es así.

Otra diferencia muy importante: la barriguita y tú ya no sois el centro del universo, sino que lo es tu hijo mayor y cómo va a afrontar la llegada del nuevo bebé. Escribo esto y me río sola pensando en que es totalmente así. Las que ya lo habéis vivido, os ha pasado lo mismo, ¿verdad?

Ya no me quiero imaginar lo que será el tema de preparar la habitación, la maleta de la clínica con sus “primeras puestas”, etc. Con Bruno en la semana 32 o así (7 meses y pico de embarazo) ya lo tenía absolutamente todo preparado, esta vez ya veremos… ¡Supongo que apuraré bastante más!

Lo que sí espero que sea diferente son los kilos que me engorde. ¡Espero que sean bastantes menos que con Bruno, que fueron 18!!! Esta vez espero que sean 10 ó 11… se intentará. Porque me costó un año y pico perder todos los kilos y, ahora que ya estaba en mi peso normal, ¡vuelve a empezar la subida!

Vistas las diferencias, que supongo que todas vosotras ya habréis experimentado, ahora os voy a decir las cosas que no quiero que cambien. No sé si lo conseguiré, pero por lo menos lo voy a intentar.

Igual que hice en mi primer embarazo, quiero seguir cuidando mucho mi alimentación y comiendo sano, porque sé que, lo que yo como, va directo al bebé. Quiero seguirme dedicando mis “momentos relax”, aunque no puedan ser tantos como en el embarazo de Bruno. Mis sesiones de reiki una vez al mes no las perdono, ni tampoco mis ratitos en el sofá (estos sí que son muchos menos) con las manos en la barriga, conectando con mi bebé que se está formando aquí dentro. También quiero pasar un embarazo con calma, con el menor estrés posible. Quiero centrarme en que lo más importante para que el bebé nazca tranquilo y bien es que su mamá esté tranquila y bien. De esto no tengo la menor duda, porque me ha pasado con Bruno. Desde que nació es un niño que duerme y come muy bien y es muy feliz. Así quiero que sea mi segundo hijo (o hija). Feliz.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.