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Hábitos saludables del siglo XX para niños del siglo XXI

Hoy el post va de aquellos hábitos que no debemos olvidar. Esos hábitos con los que, nosotros los adultos, crecimos. Hábitos que hoy nos ayudan a ser personas creativas, seguras, sin trastornos de atención y, sobre todo, felices y resilientes.

Vamos por partes, ¿sabéis qué es la resiliencia? Es un término que descubrí hace unos años y se define como la capacidad de las personas para superar o adaptarse a situaciones difíciles o traumáticas. Estoy segura que todos queremos que nuestros niños y niñas estén preparados para enfrentarse y superar situaciones difíciles que se presenten a lo largo de sus vidas, ¿o no?

Cosas tan sencillas como trepar un árbol, saltar a la cuerda, pasar horas y horas en el parque ideando juegos de piratas y tesoros sin que te estén diciendo cada cinco minutos: “no te subas, cuidado que te caerás, no saltes, etc…” fomenta las habilidades sociales y la creatividad en los niños. También crecen más felices. Aquí podéis leer el estudio que me inspiró a escribir hoy sobre esto. La investigación demuestra que el juego libre, arriesgado y sin tantos algodones crea adultos fuertes y felices.

Los niños que saltan, trepan y exploran sin supervisión, muestran una mejor salud física y mental. Un niño que es capaz de explorar su entorno y arriesgarse, aprenderá a reconocer sus propios límites. Jugar al aire libre alrededor de árboles y otros elementos naturales, es saludable y promueve un estilo de vida activo.  Necesitamos que los niños de hoy en día se muevan más. Se muevan de manera independiente. Esto no quiere decir que lo dejemos sobre un árbol y nos desentendamos. Los niños deben saber que ahí estaremos para cogerlos, pero ellos han de encontrar la manera de subir y de bajar. Han de concentrarse, conocer cómo funciona su cuerpo y sus límites. Han de probar, equivocarse y volverlo a intentar. Estas habilidades que están desarrollando, mientras juegan, serán un elemento clave para su formación y su vida como adultos. Serán personas que no se asustarán si se caen y tampoco tendrán ningún problema en levantarse y volverlo a intentar.

Estoy segura que no es la primera vez que escucháis esto.  Ya os digo yo que a  mí, que me encanta hablar con los abuelos, he escuchado mucho: los parques ya no son como antes, los niños no salen a jugar, nosotros de pequeños nos divertíamos con cualquier cosa y la imaginación que teníamos para inventarse juegos e historias era infinita… y ahora los niños se quedan en casa con la tele o el móvil. El móvil. Se me pone la piel de gallina sólo de pensar en lo que la tecnología está haciendo con nuestros más pequeños. Pero no olvidemos que los responsables de la cantidad de inputs tecnológicos que reciben nuestros pequeños, somos nosotros.

Está claro que hoy en día todo está cambiando.  Soy consciente de que la tecnología se apodera de nuestra manera de comunicarnos y es muy importante preparar a los más peques para todo esto. Pero… ¿cómo de peques? Yo, personalmente, no le daría un móvil ni una tablet a un niño antes de los seis años.

Cuando hago afirmaciones como ésta alrededor de amigas mías que ya tienen hijos, casi siempre escucho el mismo comentario: “cómo se nota que no eres mamá”. No sé que pasará cuando lo sea, quizás me lo coma con patatas y termine dándole el móvil antes de tener un ataque de nervios, no sé. Sólo quiero que sepáis que todo lo que escribo lo hago siempre pensando en el bienestar de las futuras generaciones. Hay que trabajar en desarrollar nuestra paciencia como adultos para poder transmitirla a nuestros hijos.

Y, volviendo la tema, creo que darle el móvil o la tablet a los seis años aún me parece muy pronto. ¿Por qué? Primero porque soy fiel creyente de que jueguen, exploren, toquen, se ensucien, etc. y luego, porque encontré este artículo de Álvaro Bilbao, neuropsicólogo y autor del libro El cerebro del niño explicado a los padres que me dejó muy sorprendida y que comienza con la siguiente frase:

“La atención es la ventana a través de la cual el cerebro se asoma al mundo que le rodea.” 

Es verdad. Todas las mamás que conozco me comentan lo impresionante que es cuando su bebé comienza a fijar su atención en algo, a reconocer sonidos y pequeños objetos. El increíble sentimiento que tienen cuando las empieza a seguir con la mirada. Esos momentos en los que comienza la fascinación por descubrir el mundo poco a poco a través de pequeños estímulos.

Aquí es cuando el bebé tiene la oportunidad de desarrollar algo que es fundamental para su crecimiento: el dominio de la atención.

Y ahora, una pregunta: ¿cuántos de vosotros tuvisteis amigos en el cole con algún trastorno por déficit de atención? Yo, no tuve ninguno. Tengo una hermana disléxica que lo pasó fatal porque el sistema educativo no supo detectar su problema pero, hasta donde yo sé, fue una niña bastante feliz y normal.

Hoy en día, escucho cada vez a más gente hablar del TDAH entre los niños. Es muy alarmante y, el estudio que os mencioné antes, relaciona el uso de las tecnologías y estilo de vida acelerado de los adultos con este trastorno. Me he encontrado con vídeos y estudios que dicen que la cantidad de estímulos que recibe un niño a través del móvil es muy nociva para el desarrollo de habilidades como la atención, concentración y paciencia.

Utilizar el móvil para que el niño termine de comer o para que no llore en el bus o en el médico le quita la oportunidad de pasar por un momento de frustración, que puede ser ocasionado por el cansancio o el aburrimiento, y aprender a superarlo. Darle el móvil para que esté calmado y no moleste a los demás le indica que puede estar tranquilo sin esfuerzo ni paciencia. Os recomiendo mucho que leáis todo el estudio del este neuropsicólogo infantil. Me pareció súper interesante.

Vamos a ver si comienza la primavera de una vez para aprovechar el buen tiempo. Para dejar los móviles y trepar árboles. Estoy segura de que todos seremos más felices.

Bienvenida, ¿primavera?

Cuando hicimos la planificación del blog nos hizo mucha ilusión que el 21 de marzo fuera miércoles. ¡Era perfecto! Podríamos escribir sobre la primavera, los experimentos y las cosas chulis que hacer ahora que empieza el buen tiempo, que el frío se despide y que los árboles florecen… pues no. Ayer, 20 de marzo, el Tibidabo amaneció nevado e hizo mucho frío. Hoy estamos a 8 grados, con la calefacción a tope, una bufanda que parece una manta y ropa térmica. Y entonces… ¿ahora de qué escribo?

Pues escribiré sobre cosas que hacer para que tú, papá o mamá, no te vuelvas loco con los hijos en casa porque no podéis salir a la calle del frío que hace. Este fin de semana, los meteorólogos (o, como me gusta llamarlos a mí, mentirólogos) pronostican lluvias, así que, si quieres tener ideas de actividades fáciles y divertidas, sigue leyendo.

Hace un par de meses descubrí esta actividad para hacer con los niños y me encantó. Aparte de que el resultado es muy bonito, los peques aprenden sobre la cromatografía. ¿Y esto, qué es? La cromatografía es el proceso de separación de sustancias que componen una mezcla y, en este caso, separaremos colores. Así como les enseñamos que, si mezclamos el azul con el amarillo obtenemos verde, hoy les enseñaremos el proceso contrario.

Sólo necesitas filtros de café, rotuladores de colores, pinzas de la ropa y un frasco pequeño con agua.

Os dejo aquí unas fotos con los pasos a seguir que explican bastante bien la actividad. Sólo que, en lugar de utilizar pipe cleaners para el cuerpo de la mariposa, yo recomiendo las pinzas de ropa. Utilizando los rotuladores puedes pintarlas de diferentes colores, decorarlas, dibujar los ojos, etc. ¡Da mucho más juego! Si quieres, también tienes el vídeo aquí.

Y ahora, uno de mis experimentos favoritos. Estoy segura de que tenéis todo lo que se necesita en casa: una bandeja de cristal, leche entera, colorante alimentario, jabón para los platos y un palito de algodón.

En la bandeja de cristal ponemos un poco de leche entera y A simple science experiment for kids.dejamos que los peques pongan gotitas de colorante alimentario de diferentes colores. A simple science experiment for preschool and kindergarten.Después, mojamos el palito de algodón en el jabón y lo metemos en la bandeja con la leche. Presionamos el palito durante unos segundos y …¡veréis qué pasa! Hemos hecho varias veces este experimento con nuestros alumnos y nunca falla. Las caritas de alucinados que ponen son lo más.

Si tenéis pensado salir de Barcelona (al campo o a la montaña), aquí os propongo una actividad para tener a los peques entretenidos mientras vosotros disfrutáis del día. Como todos sabemos, durante la primavera la naturaleza se despierta. Las orugas se convierten en mariposas, hay más flores y por lo tanto, más abejas, nos encontramos con más bichitos, más plantas, etc. Encontré esta imagen que podéis imprimir y llevaros de paseo. Podéis ir repasando el vocabulario de camino y, al llegar a vuestro destino, dedicaros a encontrar todo lo que hay en la imagen. Podéis jugar a ver quién ve más abejas o pájaros y a ver quién encuentra primero un nido o una seta.

Esta imagen la encontré en la página Teachers Pay Teachers, que por cierto os recomiendo mucho. Tiene miles de recursos educativos en inglés para todas las edades y lo mejor de todo es que podéis practicar el inglés con vuestros hijos de forma divertida.

Y ahora, una actividad con esa fruta maravillosa que está ahora mismo en todas las fruterías y está tan rica: la fresa. Encontré estas “recetas” de cocina en Pinterest que parecen muy divertidas de preparar. Son ideas para todos los gustos y son bastante sencillas. Me encantan estas ideas súper sanas de merienda. ¡Ñami!

Por último, sabéis que soy muuuuy pero muy fan de la página de The Dad Lab. Este experimento puede parecer un poco arriesgado por el desastre que podría ocasionar en tu cocina. Igualmente, creo que vale la pena intentarlo. Sólo necesitas huevos, un tubo de papel, un vaso de agua y un par de ojos bien observadores. Por favor, si lo hacéis, decidme si funciona.

Me he divertido mucho escribiendo este post y estoy segura de que si hacéis alguna de estas actividades vosotros también lo disfrutaréis. Recordad que es muy importante dejar que los niños hagan la mayor parte de los pasos y que se den cuenta de que, para cualquier actividad, existe un proceso que hay que seguir. Hay que explotar la curiosidad de los peques, podéis parar un momento a mitad del proceso y preguntarles qué creéis que pasará, podéis discutir diferentes hipótesis y luego comparar con los resultados. También muy importante que ayuden a recoger. Aquí os dejo el enlace de la canción que nosotras utilizamos en clase, muchos papás seguro que habrán escuchado a sus pequeños cantarla en casa.

Así que eso familias, vamos a disfrutar de la primavera y a esperar a que el buen tiempo llegue de verdad.

Por cierto, ayer reunidas nos dimos cuenta de que el 1 de marzo hizo un año que comenzamos el WonderBLOG así que…¡felicidades a nosotras! Y muchas, muuuuuchas gracias a todos los que nos leéis cada miércoles. No podríamos hacer esto sin vosotros.

 

 

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