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Crema de cacao industrial, no. Casera, ¡sí!

Hace un mes, nuestros amigos de Freefood colaboraron con nosotros para hacer un taller de comida saludable para los más peques. Aparte de nuestras actividades semanales, cada año intentamos hacer un taller que cree conciencia de la importancia de comer bien, con productos de temporada y de proximidad. De hecho, estoy súper emocionada porque el próximo trimestre me toca dar clase a los alumnos mayores y el planning va de lo importante que es, tanto para el medio ambiente como para el cuerpo, consumir productos de temporada. Seguramente en el próximo post de ecología y experimentos hablaré de ello. Hoy toca escribir una lesson plan y os voy a contar lo que hicimos en el taller y os compartiré la receta para que la podáis hacer con vuestros hijos.

Ese viernes por la mañana fui a recoger los productos a la tienda y a que Marina y David me explicaran las recetas. Cuando me dijeron que haríamos crema de cacao casera…¡se me abrieron los ojos! Kiwi, plátano, manzana, pera y mandarina serían las frutas que utilizaríamos para dippear y, para la crema, teníamos cacao puro en polvo, leche de arroz, tahín, sirope de agave y aceite de coco. Me vine a WonderFUN con mi caja llena de cositas muy contenta a prepararlo todo.

El objetivo principal de esta actividad era demostrar a los niños que una merienda puede ser sana y rica, ¡muy rica! Y si la preparan ellos, mejor. Por experiencia sé que a los niños les encanta ensuciarse las manos y ayudar a “cocinar”. Les da un subidón de autoestima saber que ellos mismos han preparado una merienda que, encima, ¡está buenísima! Ese día realmente lo estaba.

Los chicos de Freefood nos propusieron tres opciones de recetas por si teníamos algún niño alérgico o al que no le gustara algo. Son muy fáciles de hacer y a los niños les encantó. Aquí van:

Crema de chocolate con plátano

Ingredientes:
– 1 Plátano maduro machacado
– Cacao puro en polvo

Proceso:
Machacar el plátano con la ayuda de un tenedor y añadir 1 cucharada sopera rasa de cacao en polvo y mezclar bien.

Utensilios:
– 1 plato
– 1 cuchara sopera
– 1 tenedor

Crema de chocolate con aceite de coco

Ingredientes:
– Cacao puro en polvo
– Aceite de coco
– Sirope de agave

Opcional: Añadir un poquito de bebida vegetal de arroz para que tenga un sabor más dulce.

Proceso:
Siempre la misma cantidad de cacao puro en polvo que de sirope y añadir la mitad de esta cantidad de aceite de coco. Por ejemplo: 1 cucharada sopera de cacao puro en polvo, 1 cucharada de sirope de agave y 1/2 de aceite de coco (1 + 1 + 1/2). En caso necesario, añadir un poco de bebida de arroz. Remover bien para que quede todo bien mezclado. Si el aceite de coco está muy duro deshacer un poco al baño maría o al microondas.

Utensilios:
– 1 bol
– 1 cuchara sopera
– otra cucharita para remover

Marina me explicó que, como el aceite de coco al enfriarse endurece un poco, con esta receta se hacen las famosas bolitas energéticas.

Crema de chocolate con tahín

Ingredientes:
– Cacao puro en polvo
– Sirope de agave
– Tahín (crema de sésamo)

Opcional: Añadir un poquito de bebida vegetal de arroz para que tenga un sabor más dulce.

Proceso:
La misma cantidad de cacao puro en polvo que de sirope, en este caso sirope de agave, y añadir la mitad de esta cantidad de tahín, la crema de sésamo (1 + 1 + 1/2). Mezclar todos los ingredientes. En caso de quererla más suave, añadir la bebida de arroz.
Utensilios:
– 1 bol
– 1 cuchara sopera
– otra cucharita para remover

¿Se os ocurre mejor manera de merendar crema de cacao? ¡Pues a mí no! Los pequeños se lo pasaron súper bien mezclando ingredientes, cortando la fruta y disfrutando de la merienda. Es muy importante que creemos conciencia a nuestros niños de lo importante que es comer bien y que sepan que hay alternativas a todo lo industrial (que está muy rico, sí) pero que las hay, encima fáciles y divertidas. ¡Qué lo disfrutéis!

 

El frasco de la vida en versión infantil

Hace unos días me topé con un vídeo cuyo mensaje es recordarte las cosas importantes de la vida. Creo que, esta vida tan acelerada que llevamos (o por lo menos a veces, yo), nos lleva a olvidar lo que es realmente importante. Los días pasan rápidamente y, conforme vamos creciendo, más.

Trabajar con niños conlleva una enorme responsabilidad. Cada palabra, información, tono y reacción son determinantes para la formación de nuestros pequeños. Cuando vi este vídeo pensé que esta idea se podía transformar en una actividad dedicada a mis niños, me puse a trabajar en ello y hoy he decidido compartirla con vosotros. Primero, os muestro el mensaje inspiracional y, después, mi idea bombero.

Hace mucho tiempo un anciano profesor reunió a todos los alumnos de su clase y sin decir palabra, tomó un frasco vacío y grande de boca ancha, y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Luego le preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno.
Los estudiantes respondieron que sí.
Así que el profesor tomó una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf y el profesor volvió a preguntarle a sus alumnos si el frasco estaba lleno y ellos volvieron a decir que sí.
Luego el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena llenó los espacios vacíos y el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno.
En esta ocasión los estudiantes respondieron con un ¡¡ sí!! , rotundo.
El profesor enseguida agregó 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena.
Los estudiantes no lo podían creer. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:
– “Quiero que se den cuenta que este frasco representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes, como la familia, los hijos, la salud, los amigos… las cosas que te apasionan. Son cosas que aun si todo lo demás lo perdiéramos y sólo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.
Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el coche, etc.
La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.
Si ponemos la arena en el frasco primero, no habrá espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida. Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes.”
Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó qué representaba el café. El profesor sonrió y dijo:
“Sólo es para demostrarles que no importa lo ocupada que tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo.”

Interesante, ¿no? Estuve un tiempo considerable haciendo una lista de las cosas más importantes, primero para mí y después para los niños. Realmente fue un ejercicio ponerme a pensar y priorizar. Los adultos tenemos nuestras prioridades, algunas veces más claras que otras pero este post está dedicado a los pequeños, así que aquí vamos.

Para hacerlo más divertido, decidí cambiar las pelotas de golf por pelotas de ping pong. ¿Por qué? Aparte de que personalmente pienso que el ping pong es más divertido que el golf, son más fáciles de pintar. Muchos conocéis mi poca habilidad para dibujar, pero como tenía muchas ganas de hacer esta actividad hoy seré muy valiente y os mostraré mis dibujos.

Para mí el amor y el cariño son fundamentales. Creo que es básico enseñarles a nuestros niños lo importante que es querer y cuidar a la familia, a los amigos, y a nosotros mismos. Con esto, tendríamos cubiertas nuestras pelotitas de ping pong. Comencemos por la familia: nuestros padres, abuelos, tíos y primos, nuestra mascota, etc. Según lo grande que decidáis sea el frasco, las pelotas que dediquemos a esto.

La salud representa un amor y un cariño hacia nosotros mismos, esto podríamos representarlo a través de buenos hábitos como lo son: comer bien, hacer ejercicio, dormir suficiente, reírnos mucho, meditar y relajarnos.

Las personas que decidimos nos acompañen en el camino, también son muy importantes. Esas personas que van a nuestra clase, que se sientan a nuestro lado en el comedor, que juegan con nosotros en el patio, que comparten las mismas inquietudes, que tienen las mismas preguntas y sobre todo que crecen al mismo tiempo que nosotros. Esas personas que llamamos amigos y están ahí para apoyarnos en todo momento. Me pongo muy sensible con este tema porque al estar fuera de mi país y lejos de mi familia, los amigos para mí son fundamentales. Son esas personas que me han ayudado y guiado por el camino y que considero importantísimo cuidar y querer.

En el texto del mensaje no aparece nada sobre cuidar el mundo en el que vivimos, pero ya nos conocemos y saben que mi vena ecologista salta en todo momento. Me parece imprescindible inculcarles a nuestros pequeños el amor por el mundo en el que vivimos, así que yo dibujaría esto en una gran pelota de ping pong.

Ahora bien, continuemos con las canicas. Encontré en nuestro almacén unas bolitas de porexpan más pequeñas que las pelotas de ping pong y me parecieron geniales para reemplazar las canicas. De acuerdo al mensaje, las canicas son las “otras” cosas que importan. Cuidar de nuestra casa y de nuestras cosas es muy importante, ir contentos a la escuela y aprender mucho, decidir junto a nuestros padres las actividades después del cole que más nos gustan y disfrutarlas.  Me parece que aquí es fundamental que nos sentemos con ellos y les preguntemos qué cosas les gustan, qué es lo que creen ellos es importante y ayudarlos a priorizar según los valores que queramos inculcarles.

La parte de la arena puede ser muy divertida. Si tenemos sal y colorante en casa, podríamos hacer sal de colores. La arena representa las pequeñas cosas como los juguetes, la ropa y otras cosas materiales que son importantes pero no imprescindibles para ser feliz. No es necesario tener las bambas más molonas o el juego más tecnológico.

Continuamente me encuentro con lecciones como éstas que me ayudan a recordar lo que es fundamental para ser feliz y a poner las cosas en su lugar. Creo firmemente que,  si adaptamos estas lecciones con mensajes que nuestros pequeños puedan entender, que estén relacionados con sus intereses según la edad que tengan y según lo que les guste, seguramente de mayores no necesiten continuos recordatorios de lo que es más importante. A mí me hubiese encantado tener una profe que me enseñara estas cosas. Ya os contaré qué tal me va cuando haga la actividad con mis alumnos.

Pues con esta entrada nos despedimos del blog por unas semanas. Este viernes es el último día de casal de verano y todo el equipo nos vamos de vacaciones (muy merecidas, creo yo). Muchas gracias por este increíble año escolar, hemos aprendido muchísimas cosas y, gracias a vosotros, hemos crecido mucho más. Nos vemos en septiembre, ¡feliz verano a todos!