Ciudades que se hunden

¡Hola, familias! Estoy muy contenta de estar de nuevo en el WonderBlog. Echaba mucho de menos escribir y como no podía ser de otra manera, este primer post pertenecerá a una de mis categorías favoritas: ecología y experimentos. Si me conoces sabes del gran interés que tengo por compartir la preocupación que tengo por nuestros pequeños que ya forman parte de este mundo y que formarán parte de las decisiones de nuestro futuro.

Hace aproximadamente un mes leí en El Periódico una noticia que decía algo así como: Indonesia comenzará la construcción de su nueva capital en el 2020. Era una pequeña nota que explicaba que ya estaba todo preparado para comenzar a construir una nueva ciudad debido a que Yakarta se está hundiendo. Yakarta es una de las capitales más contaminadas de todo el mundo que se hunde porque está construida sobre ríos, porque sus habitantes sacan agua  de manera ilegal y porque el cambio climático está ocasionando que suba el nivel del mar. Vaya.

Mientras leía el artículo se me iba haciendo un nudo en el estómago. ¿Sabes por qué? Porque iba imaginando la ciudad hundida y toda su basura hundida con ella en el mar. Ya no sólo el cambio climático está haciendo que el agua de los polos se derrita y las ciudades se hundan. También está ayudándonos a generar más basura dentro del mar. Y encima la construcción de esta nueva ciudad será en una isla que es hábitat de orangutanes y tigres que ya está pasando por un proceso de deforestación. En serio, ¿a dónde vamos a ir a parar? No sé si llegaremos a verlo y espero que nuestros niños tampoco pero creo, sinceramente, que estamos muy cerca de un verdadero desastre natural.

El 29 de julio del 2019 agotamos los recursos de todo el año. En 1999 se agotaron el 28 de septiembre y, en 1979, el 28 de octubre. Si seguimos a este ritmo, en 60 años agotaremos los recursos el 28 de enero y estaremos en números negativos prácticamente todo el año. Y honestamente creo que, si no hacemos algo radical pronto, será mucho antes.

No es mi intención ser fatalista ni negativa pero es que, cuando me encuentro noticias como la de un alcalde de una población de Corea del Sur que, el Día Internacional de la limpieza de playas, ensució la playa antes de limpiarla para poder tener mejores fotos del antes y el después me quedo un poco a cuadros.

Y entonces ¿cuál es mi intención? Que nos unamos todos los que somos guías de los más pequeñitos y los eduquemos de una manera consciente, responsable y, lo más importante, con el ejemplo.

Para mí, la mayor y mejor acción que podemos hacer es aumentar el vínculo entre los niños y la naturaleza. No sólo les ayudará a ellos a tener mejoras en salud, creatividad y bienestar sino que si un niño quiere y respeta algo, lo cuidará. No tengo ninguna duda. Es muy importante conectar diariamente con la naturaleza. El otro día escuchaba un podcast de Borja Vilaseca y Charuca del que te hablaré detalladamente en mi próximo post en el que él decía que hoy en día la gente se va de fin de semana para «desconectar» y que la realidad debería ser al revés. Estamos tan desconectados diariamente de todo que, cuando nos vamos el fin de semana a la montaña, conectamos de verdad. Interesante, ¿no crees?

Ser conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor es también muy importante. Por ejemplo, si somos conscientes de la cantidad de basura que generamos al día en cuanto a packaging se refiere, entonces quizá comenzaremos a asistir a las tiendas estas tan bonitas que están de moda con nuestros botes de cristal y comprar a granel. Si, cuando vamos a comprar el café de la mañana, somos conscientes de que la tapa de plástico tiene un período de vida de diez minutos antes de terminar en la basura, quizá la próxima vez pidamos el café sin tapa. Creo que ya te había contado que a mí me miraban muy raro cuando pedía mi café sin tapa. Ahora ya saben que soy «la que se lo toma sin tapa» y el otro día un abuelito me dijo «muy bien, no hace falta tanto plástico». Ahora la chica que me sirve el café ya no me mira raro, me sonríe.

Podría estar escribiendo toda la mañana acciones para mejorar el mundo pero no lo voy a hacer. La última acción igual de importante que las otras dos es enseñar con el ejemplo. Enséñale a tus hijos las acciones que haces que son positivas para reducir basura y cuidar del planeta y explícales por qué. Si vas al súper con ellos, hazles responsables de las bolsas de tela que usarás después. Que te acompañen a tirar la basura a los contenedores y que sean ellos quienes lleven el cartón o el plástico. Dedica algún día a la semana a hacer un batido de frutas y explícales que, si lo haces tú, no sólo es más saludable sino que no hay bricks de basura. Con los niños mayores puedes hacer un tipo Master Chef zero waste y que gane el que mejor cocine y el que menos basura genere. ¡Qué gran idea, igual hago un taller de esto!

Creo que hay muchísimas acciones divertidas que puedes hacer con  los niños que les ayuden a desarrollar su conciencia y crecer como auténticos guerreros que luchen por un mundo mejor, por un mundo en el que las ciudades ya no se hundan. No hay excusas.

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