Cría guerreros (pacíficos)

Quiero aprovechar que hoy es el Día Escolar de la No Violencia y la Paz para escribir sobre algo que lleva dándome vueltas en la cabeza durante mucho tiempo. ¿Te acuerdas el día que escribí sobre lo importante que es criar guerreros? Ese día te comenté mi preocupación por la cantidad de noticias que veo en la televisión sobre violencia y violencia machista. Se me encoge el estómago cada vez que veo un caso así. No puedo evitar pensar que ellos alguna vez fueron niños y entonces me pregunto qué clase de infancia habrán tenido para llegar a estos extremos. Es aquí cuando pienso que yo soy una responsable más de la educación de estos guerreros y que es muy importante estar capacitada para saber resolver conflictos entre los pequeños sin utilizar la violencia y que vosotros, los padres, también lo estéis.
Hay muchísima información sobre cómo manejar la violencia en casa y en el cole. Yo te propongo los siguientes consejos para evitar situaciones violentas y, si se me escapa algo muy importante, eres más que bienvenido o bienvenida a comentar.

  1. Habla SIEMPRE de tus y sus sentimientos – Esta lista no está en orden de importancia pero tengo que decirte que para mí éste es el factor más importante. Muchos estudios revelan que los niños que abusan de otros niños lo hacen porque se sienten inseguros y no saben manejar sus emociones. Muchos niños hacen sentir mal a alguien para sentirse superiores. Esto es un reflejo absoluto de una mala gestión de las emociones.
    La conexión emocional que debe haber entre los padres e hijos tiene que ser impecable. Los padres somos responsables de crear un ambiente en el que nuestros hijos se sientan completamente seguros de expresar sus sentimientos. Si un día se sienten tristes, enfadados o rabiosos, tienen que aprender que hay maneras de expresarse sin recurrir a la violencia. Recuerda que sólo nosotros somos responsables de este aprendizaje. Si un niño ha aprendido a expresar y defender sus sentimientos, crecerá seguro y con una inteligencia emocional elevada.
  2. Establece una política muy estricta de NO VIOLENCIA en casa y en el cole – Y va muy en serio cuando digo estricta.  Habla con tus hijos y explícales que en casa no se tolerará ningún tipo de violencia. Encuentra siempre maneras pacíficas de resolver problemas tanto con ellos como con tu pareja u otros adultos que estén en casa.
  3. Lee libros y juega con ellos – Hoy en día hay muchos libros que ayudan a tratar temas como bullying, violencia infantil y emociones. Lee con ellos y discute todas las dudas que puedan tener. Los juegos de personificación van muy bien, sobre todo para los más pequeños, les ayudan a entender los sentimientos de los protagonistas. Puedes hacer una mini obra de teatro y utilizar sus muñecos, juguetes y peluches para actuar el libro y generar un mayor desarrollo de la empatía.
  4. Ve películas – Sapos y Princesas propone 9 películas contra la violencia en las aulas que tienen muy buena pinta. Algunas de ellas vienen con guías didácticas para un mejor aprovechamiento. Ver películas y después comentarlas es una manera muy sutil y muy efectiva de darnos cuenta si nuestros hijos están siendo víctimas de algún tipo de acoso o si están ellos abusando de otros. Aquí te dejo el enlace
  5. Respeta las diferencias – Recuerda que todo aprendizaje de nuestros pequeños se basa en el ejemplo. Si ellos ven que nosotros somos educados y amables con cualquier persona que se nos cruza en el camino, es mucho más factible que crezcan siendo adultos respetuosos. Cuida de tus palabras cuando te expresas sobre otras comunidades, regiones, sexualidades y razas diferentes a la tuya. Ellos lo escuchan todo y su manera de interpretarlo puede ser muy distinta a la tuya.
  6. Crea un ambiente de confianza y respeto – La comunicación es la base de todo. Es muy importante que creemos un espacio en el que nuestros hijos o alumnas puedan comunicarnos cómo se sienten. Tal y como lo menciono en el punto número uno, es muy importante que los niños tengan toda la confianza del mundo para contarnos cómo se sienten. Dedica una parte tu día en el que todos estéis juntos (después de la cena, por ejemplo) para contar qué tal estáis. Usa dinámicas divertidas para que no sea un “rollo”. Por ejemplo, puedes tener un sombrero, una nariz de payaso, un disfraz o algún elemento divertido que cada uno se vaya poniendo para contar qué tal fue, cómo se sintió, etc. Recuerda que para tratar un problema de bullying o abuso, el primer paso es tener conocimiento de ello.
  7. Sé un ejemplo – Sé que muchas veces es prácticamente imposible encontrar la paciencia en tu persona. Seguramente hay días en los que llegas completamente agotado del trabajo, agobiada o de mal humor y con mil preocupaciones y te encuentras en casa un niño con un berrinche incontrolable y una pareja que tuvo el día mas o menos como el tuyo. Respira y recuerda que tú eres un ejemplo. Que tu hijo está aprendiendo de ti más que nunca. Está aprendiendo a que aunque haya un momento de estrés e histeria absoluta, las cosas se pueden solucionar respirando, hablando y dialogando.

Todo esto, también os lo digo a todos los profesores y profesoras del mundo. Tengo que reconocer que hay veces que me cuesta muchísimo dejar a un lado mis problemas, preocupaciones y tristezas. Cuando mis niños llegan a clase, llegan con ganas de jugar, reír, aprender y saltar. Es entonces cuando yo cojo todas mis cosas personales, las meto en una mochila y las dejo fuera de clase. Soy un ejemplo para ellos y esa responsabilidad es la más importante para mí. Que lo sea para todos.

 

 

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