Experimentos para el frío

¡Hola, familias! ¿Estáis listos ya para las vacaciones de Navidad? Yo, sinceramente, no me puedo creer que el año se acaba y que éste es mi último post del 2018. Esta temporada siempre me llena la cabeza y el corazón de sentimientos encontrados. Por una parte, estoy muy agradecida por todo lo que tengo a mi alrededor y, por otra, echo de menos muchísimo a mi familia y me dan muchísimas ganas de estar ahí compartiendo momentos con ellos.

Por eso, el post de hoy está dedicado 100% a tu familia y a darte ideas para que estas Navidades pases tiempo con tus hijos de calidad y lleno de sonrisas y alegría. Para que tengas otros recuerdos aparte de los regalos y fotos con pijamas a conjunto que tanto nos gustan. Para que aproveches al máximo este tiempo que tienes con ellos.

Estas ideas son perfectas para esos momentos en los que no sabes qué hacer con tus hijos. Esos momentos en los que has de sacar ingenio de la manga y ponerte a jugar, experimentar y aprender con ellos. Así que, aquí van tres ideas de experimentos que puedes hacer con tus pequeños (y no tan pequeños) durante estas épocas navideñas.

1. Experimento con piñas.

Antes que nada, recuerda lo importante que es observar, oler, tocar, hacer preguntas, generar hipótesis, etc. Un experimento puede durar cinco minutos o media hora. Este experimento me encanta. ¿Por qué? porque sólo necesitas unas cuantas piñas, agua caliente y fría y tres contenedores de plástico o cristal. Todo lo demás es observar y descubrir.

Sal a recoger piñas. Esto ya es un paseo asegurado. Recoge piñas de todos los tamaños y formas. De esta manera cuando vuelvas a casa podrás seleccionar las que más te gusten y clasificarlas por tamaño, color, si están abiertas, cerradas, etc. Después de observar todos los tipos de piñas que hay, elige tres que tengan un tamaño similar.

Pon una piña en cada uno de los contenedores y prepara el agua caliente y fría. ¿Cambiará la forma de la piña según la temperatura del agua? ¿Qué pasará? Por experiencia ya te digo yo que ésta es la parte que más le gusta a los niños. Generar hipótesis y estar a punto de descubrir qué es lo que va a pasar les encanta. Vierte agua caliente en uno de los contenedores y agua fría en otro. El tercer contenedor tendrá “aire”. Diviértete observando qué es lo que pasa. Las piñas que tienen agua se cerrarán mientras que, la que está en el contenedor del “aire”, se abrirá.

¿Sabes por qué pasa esto? La naturaleza es muy sabia. Las piñas contienen las semillas que darán lugar a nuevos árboles. Cuando el clima es muy húmedo, la piña se cierra para proteger esas semillas ya que éste no es el apropiado para que crezcan. Por otro lado, cuando el clima es seco, la piña se abre y las semillas salen para cumplir su función correctamente.  Así que ahora ya sabes por qué dicen que las piñas son elementos de la naturaleza que predicen si lloverá o no. Si están cerradas, ¡pilla el paraguas! Tus hijos se lo pasaran bomba descubriendo detalles como éste y, cada vez que salgan al bosque y miren una piña, lo recordarán.

2. ¿La nieve flota o se hunde?

Si estás en un sitio nevado, ya tienes el experimento perfecto y, si no hay nieve, no te preocupes, el hielo triturado también funciona.

Para este experimento sólo necesitas agua caliente, agua fría, colorante (opcional) y nieve o hielo triturado.

Pregúntale a los niños si creen que la nieve flota o no. Prepara tus dos contenedores con agua caliente y fría y dos tazas de nieve. Si quieres, agrega colorante rojo a la nieve que irá al contenedor caliente y azul al contenedor de agua fría. Observa qué es lo que pasa. La nieve en el contenedor caliente deberá deshacerse prácticametne enseguida y la nieve en el contenedor de agua fría deberá flotar. ¡Como pasa en los lagos helados!

Puedes jugar con diferentes temperaturas de agua y descubrir qué es lo que pasa.

3. Haz tu propia nieve

Y, como no podía faltar, aquí va un experimento para liarla un poquito. La nieve artificial es súper fácil de hacer y a los niños les encanta. De hecho, hoy la haremos en Play English y estoy muy emocionada.

Necesitas 3 tazas de fécula de maíz (alias maicena), 3 tazas de harina y 1/4 taza de aceite vegetal. Mezcla la maicena y la harina. Una vez mezclado añade el aceite ¡y a jugar! Eso sí, prepárate para tener niños llenos de harina de la cabeza a los pies.

Y hasta aquí llega mi último post del año. Espero que lo paséis muuuy, pero muy bien, en compañía de vuestros seres queridos y que disfrutéis mucho de todos los momentos. Muchísimas gracias por otro maravilloso año.

 

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