Menos es más

Comienza un nuevo curso escolar, una nueva etapa, muchos proyectos y una nueva temporada de WonderBLOG. Para los que nos seguís desde el principio, gracias por seguir confiando en nosotras y, para los nuevos integrantes de la familia WonderFUN, ¡bienvenidos!

En este blog escribimos María y yo Nathalie. El primer post lo escribió María, nuestra querida Directora que, ahora mismo, se encuentra de baja maternal. Y ahora voy yo. Que con su baja tengo mil cosas que hacer y mil ideas que quiero aterrizar para este nuevo curso. Me muero de la emoción pero he de ser honesta… estoy un poquito histérica.

Y no sólo porque echo de menos a María, sino porque, por si no tenía suficiente con todo lo que implica el trabajo de comenzar un curso escolar y todos los preparativos de septiembre, he decidido cambiarme de casa este mes. ¡Bravo! Eh, no me malinterpretéis, estoy súper feliz porque estoy iniciando un nuevo proyecto personal que me hace muchísima ilusión, pero cualquiera que se haya mudado, sabe lo difícil que puede llegar a ser una mudanza. De hecho, alguien hace poco me dijo que una mudanza es de las tres cosas que más estrés causan en la vida de una persona. Vaya.

Pues yo estoy felizmente estresada. Tengo un increíble “huevito” de hogar. Así lo llamo yo, no me preguntéis por qué. Queremos hacer muchísimas cosas con el piso: arreglarlo, pintarlo, construir algunos muebles, montar la terraza, quitar el papel pintado de la habitación para poderla pintar. Obviamente aún tenemos varias cajas por vaciar, sacar la ropa de las maletas y ver  dónde vamos a poner nuestros zapatos. Cabe recalcar que todo esto se tiene que hacer los fines de semana y poco a poco entre semana cuando llegamos de trabajar a las 8 de la noche. Y justo ayer, a las 8 de la noche, pensé en el WonderBLOG. Casi me da algo. Y no porque no me guste escribir, qué va. Me encanta. De hecho, me lo estoy pasando muy bien contando mis historias.

Pues eso, anoche mientras hacía la cena, decidí de qué iría el post de hoy. Estaba cortando unas zanahorias en una bandeja porque no tenemos tabla de cortar. Estaba lavando el cuchillo constantemente porque sólo tenemos uno y también lo estaba utilizando como navaja para pelar la zanahoria porque no tenemos pelador. Entonces, iba apuntando en una libreta las cosas que necesitaba. Así he estado los últimos días apuntando en una lista cosas para comprar, comprar y comprar. Entonces pensé: ¿Y si me quedo sólo con esto que tengo? ¿Puedo sobrevivir perfectamente y ser igual de feliz que soy ahora? Pues claro que sí. Después pensé en todas las cajas y bolsas que tenemos con ropa y zapatos y pensaba continuamente la necesidad que tengo de “hacer limpieza” y deshacerme de cosas. No necesito tanto. Al final siempre termino poniéndome la misma ropa, las mismas bambas y, por cierto,¿cuándo me habéis visto con un pañuelo en la cabeza? Pues en mi mudanza encontré una mochila llena de pañuelos que en algún momento decidí guardar. ¿Para qué? No sé.

Una mudanza te ayuda a deshacerte de cosas, a reorganizar y ordenar tu vida. Por lo menos a mí. Hace poco, hablando con una madre del tema, me comentó que se encontraba muy agobiada porque tenía en su casa un montón de cosas que no utilizaba, que necesitaba hacer limpieza pronto y que no encontraba tiempo para hacerlo. Me hizo ver lo importante que era este momento para mí para regalar ropa, zapatos y muebles que no necesite. Para vaciar cajones enteros de papeles que no me sirven para nada. Para dejar ir las cosas.

Yo le dije a ella lo mismo que os diré a vosotros. Encontrad el tiempo para hacerlo. Una vez al año, marcad en el calendario un fin de semana para hacer limpieza en familia. Porque está claro que un fin de semana al año tenéis. Y que sea una prioridad. Y que vuestros hijos aprendan a deshacerse de cosas que no necesitan y se conviertan en personas generosas que dan y regalan. Que aprendan lo importante que es el orden en sus vidas. Ya escribiré otro día sobre los beneficios (tanto físicos como mentales) que tiene vivir una vida ordenada. Mientras tanto, yo os recomiendo que este trimestre os marquéis un finde para hacer limpieza de ropa, juguetes, papeles, etc.  La época navideña se acerca y estoy segura que podéis hacer felices a muchas personas. Y créanme, el sentimiento que tendréis, será muy gratificante.

Así que aquí termina mi post de hoy. De verdad que echaba mucho de menos escribir. Me encanta compartir mis experiencias y aprendizajes con vosotros. Os invito a hacer una reflexión de lo que realmente necesitáis. Ah, pero eso sí, esta tarde compro una tabla de cortar. Tampoco es necesario ser extremistas.

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