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Experimentos para hacer arte

La semana pasada pasó por aquí una mamá que se sintió atraída por las lunas que están expuestas en la recepción de WonderFUN. ¿Las has visto? Forman parte de un proyecto/experimento que hicieron los alumnos de Nature para representar las fases de la luna. La madre me dijo: «esto es arte de verdad» y yo pensé «pues sí que lo es y es muy fácil de hacer»

Como ya nos han preguntado varias veces cómo lo hicimos, hoy te vamos a compartir «la receta» de este y otros experimentos fáciles con los que puedes hacer arte. Comencemos con el de la luna.

Moon phases puffy paint

Materiales:

  • 1 taza de espuma de afeitar
  • 1 taza de cola blanca
  • 1 bol
  • 1 cuchara
  • 1 pincel
  • 1 cartulina negra
  • 1 tiza blanca
  • Pegatinas de estrellas

Procedimiento:

Mezcla la espuma de afeitar con la cola blanca en un bol.
En la cartulina negra, dibuja un círculo utilizando la tiza blanca.
Utiliza la mezcla como pintura y, con la ayuda de un pincel, pinta la fase de la luna que más te guste.
Decora con estrellas.
Deja secar durante 24 horas.

Salt ART

Me acuerdo de que este experimento lo hicimos en un Funny Friday. Es una manera muy divertida de ver cómo el agua recorre la sal al mismo tiempo que creas arte muy original.

Materiales:

  • Cartulina blanca
  • Cola blanca
  • Sal
  • Bandeja
  • Acuarelas
  • Agua
  • Pincel

Procedimiento:

Utiliza la cola blanca para hacer los dibujos sobre la cartulina. Es más fácil si dejas caer del bote la cola blanca sobre el papel.
Espolvorea con sal todo el dibujo y sacude la sal restante en una bandeja.
Pinta con acuarelas poco a poco sobre la sal. Es muy importante que no utilices mucha agua y que lo hagas despacio para que los colores vayan mezclándose.

Coffee filter chromatography

Este experimento tiene como objetivo aprender a separar los colores que forman un color. Por ejemplo, si pintamos un dibujo en verde, ¿qué crees que tenemos que hacer para separar el amarillo del azul? Pues aquí va una idea.

Materiales:

  • Filtro de café
  • Rotuladores
  • Vaso con medio centímetro de agua

Procedimiento:

Pinta con rotuladores los filtros de café. Para que entendamos bien el experimento, te recomiendo primero utilizar un color por filtro. Cuando ya tengas los filtros de café pintados, dóblalos en forma de cucurucho y pon la punta dentro del vaso con agua. Observa cómo viaja el agua por el filtro de café y a su vez separa los colores. ¿Sabes por qué? Porque, a medida que el agua atraviesa un material poroso, los pigmentos que forman el color viajan a diferente velocidad, con lo cual después de un tiempo vemos claramente la separación del color.

Melted wax crayon art

Por último, te voy a compartir el que creo que es mi experimento favorito de todos los que he hecho aquí (y mira que son muchísimos). Me gusta tanto, que seguramente lo repetiré pronto. Hace muchísimo que no lo hacemos.

Materiales:

  • Ceras
  • Caja de cereales para reciclar
  • Pintura
  • Pincel
  • Rallador de queso
  • Papel de horno
  • Horno o microondas

Procedimiento:

La caja de cereales será tu lienzo. Corta las partes que no quieras y forra el cartón con el papel de horno. Sobre el lienzo, pinta un dibujo utilizando las pinturas que tú quieras. Si por ejemplo, utilizaste pintura verde, azul y rojo, utiliza el rallador de queso para rallar las ceras de esos mismos colores. Con la mano, cubre tu pintura de trocitos de cera del mismo color. Mete tu obra de arte durante 5 minutos al horno bien caliente o al micro durante 2 minutos vigilando que no se derrita demasiado. Si quieres ser eco-friendly, pon el dibujo al sol durante una hora, obtendrás el mismo resultado. Cuando saques la pintura del horno, ten mucho cuidado porque las ceras estarán muy calientes y pueden quemar. Deja que se enfríe para ver el increíble resultado.

Hasta aquí mis «recetas» de hoy. Me encanta compartir contigo mis experimentos artísticos favoritos. ¡Feliz miércoles!

Un experimento navideño que mola, ¡y mucho!

Estamos a puntito de comenzar diciembre y hoy te traigo un experimento que sí o sí tienes que hacer con tus hijos.

¿Sabes por qué a las niñas y niños les gusta tanto la famosa slime? Por su textura mocosa y la relajación instantánea que produce jugar con ella. Pues, si a esto le sumamos que ellos mismos pueden ser los creadores de esta increíble mezcla, ya es lo más de lo más.

Y ¿por qué sé yo todo esto? Porque justo lo acabo de experimentar hace media hora que probé la receta que hoy te traigo. ¡Es tan fácil! Llevo 10 minutos jugando con la slime y créeme que es mejor que una pelota anti-estrés. Aparte de que, el subidón que me dio cuando por fin tuvo forma de slime, dejó de engancharse en mis manos y pude comenzar a jugar, fue increíble.

Ingredientes:

Para hacer la cantidad de slime que iría bien para un niño, utilicé:

4 cucharadas de cola blanca (también, puede ser cola transparente con purpurina, eso ya es una pasada)

1/2 cucharada de bicarbonato de sodio

1 cucharada de solución salina para las lentillas

Esto es todo lo que necesitas. ¿Fácil, eh? Lo único de lo que tienes que asegurarte es de que la solución salina para las lentillas tenga ácido bórico o borato de sodio para que haga el efecto químico que queremos.

Procedimiento: 

En un bol, mezclas la cola con el bicarbonato de sodio. Después, añades la solución salina y mezclas hasta obtener una textura no pegajosa. Si te cuesta que no se pegue, siempre puedes ir añadiendo un poquito más de bicarbonato y un poquito más de solución salina. Después, atrévete a coger la slime con las manos y juega con ella. La textura es una pasada, de verdad.

Aparte de que es un experimento súper fácil, no ensucias prácticamente nada.

No te olvides de que un experimento con niños puede durar 5 minutos o puede durar media hora. Todo depende de cómo lo enfoques.

Puedes crear la lista de ingredientes que necesitas e ir a comprarlos junto con ellos. Puedes ir por la calle hablando de la nieve, el invierno, el clima, los árboles y cómo cambia todo. Puedes preguntarles si en realidad creen que con estos ingredientes pueden hacer slime navideña.

Después, puedes describir para qué utilizamos cada ingrediente. Puedes probar el bicarbonato, oler la solución salina y tocar la cola. Utiliza todos tus sentidos.

Si tus hijos son mayores, puedes primero hacer algún concurso para ver quién adivina las cantidades que debemos utilizar. Puedes dejarlos probar sin decirles nada para ver qué pasa y ver si ellos mismos logran obtener la textura que quieran.

Y después… que jueguen y creen cosas. Pueden hacer letras (como lo hice yo), figuras o simplemente jugar con ella.

Espero que mi propuesta te haya gustado, que la pruebes y que la compartas con nosotras. ¡Feliz miércoles!

Ciudades que se hunden

¡Hola, familias! Estoy muy contenta de estar de nuevo en el WonderBlog. Echaba mucho de menos escribir y como no podía ser de otra manera, este primer post pertenecerá a una de mis categorías favoritas: ecología y experimentos. Si me conoces sabes del gran interés que tengo por compartir la preocupación que tengo por nuestros pequeños que ya forman parte de este mundo y que formarán parte de las decisiones de nuestro futuro.

Hace aproximadamente un mes leí en El Periódico una noticia que decía algo así como: Indonesia comenzará la construcción de su nueva capital en el 2020. Era una pequeña nota que explicaba que ya estaba todo preparado para comenzar a construir una nueva ciudad debido a que Yakarta se está hundiendo. Yakarta es una de las capitales más contaminadas de todo el mundo que se hunde porque está construida sobre ríos, porque sus habitantes sacan agua  de manera ilegal y porque el cambio climático está ocasionando que suba el nivel del mar. Vaya.

Mientras leía el artículo se me iba haciendo un nudo en el estómago. ¿Sabes por qué? Porque iba imaginando la ciudad hundida y toda su basura hundida con ella en el mar. Ya no sólo el cambio climático está haciendo que el agua de los polos se derrita y las ciudades se hundan. También está ayudándonos a generar más basura dentro del mar. Y encima la construcción de esta nueva ciudad será en una isla que es hábitat de orangutanes y tigres que ya está pasando por un proceso de deforestación. En serio, ¿a dónde vamos a ir a parar? No sé si llegaremos a verlo y espero que nuestros niños tampoco pero creo, sinceramente, que estamos muy cerca de un verdadero desastre natural.

El 29 de julio del 2019 agotamos los recursos de todo el año. En 1999 se agotaron el 28 de septiembre y, en 1979, el 28 de octubre. Si seguimos a este ritmo, en 60 años agotaremos los recursos el 28 de enero y estaremos en números negativos prácticamente todo el año. Y honestamente creo que, si no hacemos algo radical pronto, será mucho antes.

No es mi intención ser fatalista ni negativa pero es que, cuando me encuentro noticias como la de un alcalde de una población de Corea del Sur que, el Día Internacional de la limpieza de playas, ensució la playa antes de limpiarla para poder tener mejores fotos del antes y el después me quedo un poco a cuadros.

Y entonces ¿cuál es mi intención? Que nos unamos todos los que somos guías de los más pequeñitos y los eduquemos de una manera consciente, responsable y, lo más importante, con el ejemplo.

Para mí, la mayor y mejor acción que podemos hacer es aumentar el vínculo entre los niños y la naturaleza. No sólo les ayudará a ellos a tener mejoras en salud, creatividad y bienestar sino que si un niño quiere y respeta algo, lo cuidará. No tengo ninguna duda. Es muy importante conectar diariamente con la naturaleza. El otro día escuchaba un podcast de Borja Vilaseca y Charuca del que te hablaré detalladamente en mi próximo post en el que él decía que hoy en día la gente se va de fin de semana para «desconectar» y que la realidad debería ser al revés. Estamos tan desconectados diariamente de todo que, cuando nos vamos el fin de semana a la montaña, conectamos de verdad. Interesante, ¿no crees?

Ser conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor es también muy importante. Por ejemplo, si somos conscientes de la cantidad de basura que generamos al día en cuanto a packaging se refiere, entonces quizá comenzaremos a asistir a las tiendas estas tan bonitas que están de moda con nuestros botes de cristal y comprar a granel. Si, cuando vamos a comprar el café de la mañana, somos conscientes de que la tapa de plástico tiene un período de vida de diez minutos antes de terminar en la basura, quizá la próxima vez pidamos el café sin tapa. Creo que ya te había contado que a mí me miraban muy raro cuando pedía mi café sin tapa. Ahora ya saben que soy «la que se lo toma sin tapa» y el otro día un abuelito me dijo «muy bien, no hace falta tanto plástico». Ahora la chica que me sirve el café ya no me mira raro, me sonríe.

Podría estar escribiendo toda la mañana acciones para mejorar el mundo pero no lo voy a hacer. La última acción igual de importante que las otras dos es enseñar con el ejemplo. Enséñale a tus hijos las acciones que haces que son positivas para reducir basura y cuidar del planeta y explícales por qué. Si vas al súper con ellos, hazles responsables de las bolsas de tela que usarás después. Que te acompañen a tirar la basura a los contenedores y que sean ellos quienes lleven el cartón o el plástico. Dedica algún día a la semana a hacer un batido de frutas y explícales que, si lo haces tú, no sólo es más saludable sino que no hay bricks de basura. Con los niños mayores puedes hacer un tipo Master Chef zero waste y que gane el que mejor cocine y el que menos basura genere. ¡Qué gran idea, igual hago un taller de esto!

Creo que hay muchísimas acciones divertidas que puedes hacer con  los niños que les ayuden a desarrollar su conciencia y crecer como auténticos guerreros que luchen por un mundo mejor, por un mundo en el que las ciudades ya no se hundan. No hay excusas.

No tener nada no es excusa para no hacer nada

Me hace mucha ilusión hoy escribir sobre ecología y experimentos. Hacía mucho tiempo que no tocaba este tema y, si me conoces, sabrás que me gusta mucho escribir sobre esto y lo importante que es para mí la educación medioambiental  en los más pequeños.

Creo firmemente que la base de esta educación está en los adultos. Aún sigo viendo adultos que no saben ni cómo reciclar o que todavía  no se dan cuenta del grave problema al que se está enfrentando nuestro mundo. Creo que, si no hacemos algo pronto, estaremos a tres veranos de no poder bañarnos en el mar.

Pero hoy no voy a escribir de lo mucho que me preocupan estos adultos, sino de aquellos otros que están sembrando semillas de conciencia en niñas, niños y también en adultos. El otro día, por ejemplo, mi profesora de baile nos pidió que por favor trajéramos una botella de agua de casa o que compartiéramos vaso de agua con alguien más de la clase. Estaba muy preocupada después de haber visto un documental del plástico y el mar.

Si en mi estudio de baile cada día hay cuatro clases con un promedio de 8-10 bailarines, cada semana pasan por ahí aproximadamente 150 personas. Si sólo la mitad bebe agua, al mes se usan y tiran 300 vasitos de agua que tuvieron un período de vida de 5 minutos o menos. Más de 3000 vasos de plástico al año por un estudio de baile. Imagínate si nos ponemos a contar. Hoy todas somos más conscientes del uso de los vasos, compartimos, llevamos botellas de casa o, simplemente, nos esperamos a beber algo fuera. Me hizo pensar que pequeñas acciones hacen grandes diferencias y que, si nos propusiéramos hacer esto en todos los estudios de baile, en todas las academias, en todos los centros en los que hay niños y niñas bebiendo agua de los dispensadores de agua, sería genial.

Buscando ideas y maneras de hacer pequeñas cosas que enseñen a nuestros niños a cuidar el mundo, me encontré con un proyecto que me encantó. Un proyecto que me hizo darme cuenta de que las cosas que se hacen desde el corazón tienen un impacto mucho mayor.

El proyecto nació en Asunción (Paraguay) en 2011. En Cateura, un barrio muy pobre en el que hay un gran vertedero de basura. Fávio Chávez, director de orquesta, comenzó a dar clases gratuitas de música. La falta de instrumentos musicales llevó a un recolector de basura a fabricar un violín con materiales del vertedero. Es a partir de ahí que nace la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura. Si no la conoces, te la presento.

Me parece impresionante. Las palabras del Director de la orquesta son las que dieron vida al título de este blog. Palabras que me parecieron muy sabias: No tener nada no es excusa para no hacer nada. Este proyecto no sólo ayuda al medio ambiente. Este proyecto le ha dado a muchísimos niños y niñas la oportunidad de hacer algo muy importante con sus vidas. Les ha dado la oportunidad de viajar y conocer el mundo. Les ha dado herramientas para crecer y desarrollar su autoestima y su seguridad. Me parece uno de los proyectos más integrales que he visto nunca. «El mundo nos da basura, nosotros le devolvemos música», dicen.

Creo que este es un ejemplo de pequeñas cosas que pueden hacer una gran diferencia. Yo soy de las que piensa que es así y hoy te invito a que tú también lo seas y lo compartas con los pequeños habitantes de nuestro mundo.

Te dejo una lista de ideas de «pequeñas cosas» que puedes hacer con tus hijos que encontré en un blog que me gustó mucho.

  1. Fabrica tu bolsa de la compra – Utiliza una camiseta vieja para crear tu propia bolsa de la compra. Cada uno puede elegir una camiseta que ya no utilice y hacer su propia bolsa. De esta manera, involucras a tus hijos en el proceso y los motivas a reutilizar ropa, a no utilizar bolsas de plástico en el súper y a que te ayuden con la compra. Aquí te dejo un enlace de cómo hacer una bolsa que no requiere coser pero, si quieres hacerla más elaborada, tienes muchísimos enlaces en Internet con ideas y tutoriales.
  2. Haz tus propios productos de limpieza en casa. Te dejo el enlace del post que escribí hace un tiempo en el que te cuento cómo hacerlos y te recuerdo que, además de ser mejore para tu salud y medio ambiente, si lo hacéis todos juntos, la probabilidad de que tus hijos te ayuden en casa, es mucho mayor.
  3. No uses el coche los findes, si no es necesario – Sobre todo ahora que comienza el buen tiempo, sal a dar paseos, ve en la bici, monopatín o cualquier cosa que tenga ruedas y requiera de las piernas para moverse.
  4. Conoce los proyectos de tu barrio – Investiga dónde se plantan árboles o si hay algún proyecto de limpieza de playas en tu pueblo de veraneo. Si no lo hay y tienes hijos mayores, podrías motivarlos a que lo hicieran ellos mismos con sus amigos del verano.  Me hace pensar en el «Trashtag challenge» que se volvió viral hace unos días.
  5. Produce tus alimentos – A ver, esto obviamente está limitado al espacio en tu casa. Si no tienes mucho espacio, siempre puedes tener una maceta de albahaca que crece muy fácil y que puedes poner en la pasta o pizza. Créeme, a tus hijos les encantará comerse algo que ellos mismos han cuidado.

Y aquí terminan mis consejos. Bueno, me queda uno: no olvides poner el corazón y un motivo a cada una de las cosas que haces con tus hijos. Creo que es la única manera de que realmente aprendan algo y lo apliquen en el futuro.

Pequeños superhéroes del agua II

Hoy quiero retomar una idea que comencé hace un par de años y que hoy, mientras hacía la programación de nuestro casal de verano, recordé. El cuidado del agua.

Una de las semanas de nuestro casal irá de superhéroes y superheroínas. Nuestro objetivo siempre es que aprendan inglés pero que lo hagan a través de actividades con un valor añadido. En esta ocasión, he pensando que sería increíble diseñar superhéreos y superheroínas que tengan superpoderes que ayuden a cuidar el mundo en el que vivimos, entre otras cosas. ¿Qué os parece? ¡A mí me encanta la idea!

No me cansaré de recordaros que somos responsables de que nuestros niños y niñas desarrollen una conciencia por cuidar el mundo en el que vivimos. Esta conciencia comienza en casa y, lo más importante, con nuestro ejemplo. Me encuentro muchas veces con adultos que no se dan cuenta de que, si no comenzamos hoy realmente a sensibilizar a los niños, mañana los que sufrirán son ellos. No importa lo pequeñitos que sean.

Hoy esto va de agua. Buscando maneras divertidas de enseñar a nuestros pequeños a cuidar el agua me encontré con esta animación que me pareció increíble. No tiene texto y puede dar mucho juego para explicarles lo importante que es cuidar este recurso natural sin importar su edad. Otra vez, cuanto más pequeñitos, mejor.

No creo que haya un solo niño o niña que no crea en los superhéroes. Para ellos, un superhéroe (o una superheroína) es capaz de ilusionar y conseguir lo inimaginable. De hecho, recuerdo una campaña de la ONG Save the Children que me tocó mucho el corazón puesto que hablaba de los superhéroes de los niños en países en los que el agua y el alimento son un bien preciado. Podéis ver la campaña en este enlace, pero no quiero hablar más de este tema porque aparte de que me pone muy triste, no es el objetivo de este post. Lo que sí, ayuda a sensibilizarnos.

Volvamos a los superhéroes que nos ayudarán a cuidar el agua en casa. Después de ver el vídeo, te recomiendo que te sientes con tus hijos (en mi caso, lo haré con mis alumnos) y hacer una lista de cosas que hacemos en casa que involucran el uso del agua. El vídeo ayuda mucho, tendríamos que llegar a una lista mas o menos así:

  • Lavarnos las manos
  • Lavarnos los dientes
  • Ducharnos
  • Tirar de la cadena del WC
  • Juegos de agua en verano
  • Beber agua del grifo
  • Regar las plantas
  • Regar el jardín
  • Limpiar cosas (pinceles y botes con pintura, por ejemplo)
  • Fregar los platos

Nuestro superhéroe será capaz de vigilar que, durante estos procesos, se consuma sólo el agua necesaria y se gaste lo menos posible. Hablar con nuestros hijos de qué podemos hacer para reducir el consumo de agua es importante. Ayudarlos a que ellos propongan cerrar el grifo cuando nos estemos lavando las manos, utilizar un vaso para lavarnos los dientes, cerrar el agua cuando estemos poniéndonos el champú y jabón en la ducha, llenar una jarra de agua para beber en lugar de abrir el grifo cada vez, regar las plantas muy tempranito por la mañana o por la noche, utilizar un cubo para limpiar nuestras cosas, platos, etc.

Entonces…¿cómo hacer para que se cuide el agua todos los días en casa? Yo propongo asignar un superhéroe cada semana, él se encargará de vigilar que todos los integrantes de la familia sigan con las reglas que propusieron entre todos.  Podéis diseñar una tabla semanal en la que el superhéroe vigile y ponga una gotita feliz cuando cuidemos el agua y una triste, cuando no.

Y así termina un post relacionado con cuidar uno de los recursos más importantes de este mundo. No debemos olvidar que pequeñas acciones marcan la gran diferencia, es muy importante creérselo.

Cría guerreros

Este trimestre me tocan los alumnos «más mayores» y tengo que decir que estoy muy contenta porque este año veo a niños más conscientes con el planeta. Aquí viene otra vez la green Miss Nathalie a darnos una lectura sobre lo importante que es cuidar el mundo en el que vivimos. Pues sí. Este año veo alumnos que en lugar de desayunar leche con algún producto industrial azucarado, desayunan tostada de aguacate orgánico con aceite de oliva (me quedé flipando). Ayer, cuando fueron a lavar sus pinceles y abrieron el grifo de agua a tope, les dije en voz alta: Waaaaaaaaaaaater (siempre lo hago) y ellos ya saben que entraré al lavabo y les diré lo importante que es cuidar el agua, que se imaginen un día levantarse por la mañana y abrir el grifo para lavarse la cara y que, de repente, no haya agua. ¿Cómo iréis a la escuela con la cara así? Me río sólo de recordar sus caras de what is she talking about? Pero ayer Martí, uno de mis alumnos, por primera vez respaldó lo que estaba diciendo. Se puso muy serio y dijo en voz alta a todos que era muy importante cuidar el agua, que contaminábamos muchísimo, que Estados Unidos era el país que más contaminaba… Me sorprendió porque fue la primera vez que vi a un niño realmente preocupado por el medio ambiente. Me sorprendió y me motivó a seguir siendo un ejemplo para mis niños.

Y no es que ya no quiera serlo pero últimamente estoy muy desanimada con nuestro mundo en general. Durante estos días de vacaciones, he tenido tiempo para ver la tele, las noticias, leer las publicaciones de alguna que otra red social y me muero del miedo. Primero, está el gran gigante estadounidense y sus «políticas» nefastas para proteger la tierra que nos acoge. Ahora, Brasil y su nuevo gobierno que ha decidido que el Amazonas es el lugar perfecto para deforestar y construir granjas llenas de animales que nos den de comer carne. Ha decidido acabar con las tribús indígenas, que son las únicas que saben realmente cómo cuidar el bosque, para hacer carreteras. Ha decidido que, el gran pulmón de este mundo, no es importante y, todos los esfuerzos que durante años se han hecho para cuidarlo y preservarlo, no sirven para nada. ¿Qué clase de mundo le estamos dejando a nuestras niñas y niños? Y esto es sólo la parte ecológica, porque también reinaban las noticias sobre violencia machista. Ya escribiré de esto en otra ocasión.

Volviendo a mi pregunta, no sé exactamente qué clase de mundo tendrán nuestros niños del mañana. ¿Vosotros os lo imagináis? Yo, no. El otro día, en una conversación entre mujeres, varias de ellas se planteaban no tener hijos por el pánico que les generaban las respuestas a estas preguntas. Hasta que una de ellas, madre, dijo claramente que era verdad que el mundo estaba muy mal pero que ella tenía muy claro que su misión en la vida es criar guerreros. Este mundo necesita guerreros que luchen por sus ideales, que luchen por un mundo mejor. Tiene toda la razón.

Comienza un nuevo año cargado de propósitos y yo os propongo generar hábitos que ayuden a estos guerreros a crecer fuertes y preparados.

El ejemplo del aguacate orgánico es un gran ejemplo. ¿Por qué? Porque con este desayuno la niña está aprendiendo a consumir productos orgánicos que no lleven pesticidas ni viajen kilómetros para llegar a su mesa. Posiblemente, esta niña acompaña a su madre a la frutería, que seguramente es una tienda local de barrio. Lo más importante es que esta niña está aprendiendo a desayunar sanamente y que el desayuno no es sólo un vaso de leche y unas galletas industriales. Esta niña ve que el desayuno se hace y no sale de un envoltorio de plástico y que la basura que genera su comida es 100% orgánica. Me encanta.

Yo creo que lo máximo de lo máximo ya sería que elaborásemos toda nuestra comida. Mi hermana lo hace y cuando fui a visitarla me quedé muy sorprendida con su forma de vivir. Todo lo que consume es orgánico y prácticamente no genera basura. Ella se hace su propia leche de almendras, arroz y avena, su muesli y su yogur, su helado de frutas sin azúcar, sus barritas energéticas con cacao e incluso, a veces, su propio pan. Prácticamente todo lo que consume es en crudo y no come nada de carne. A ver, me estoy yendo a un ejemplo muy extremo, pero es un ejemplo que viví muy de cerca y que me di cuenta que tampoco es tan difícil.  Obviamente requiere muchísimo tiempo y posiblemente este estilo de vida no está diseñado para nosotros que vivimos en la ciudad, tenemos niños y trabajamos 8-10 horas al día. No. Pero, ¿y si nos proponemos un fin de semana hacer leche de almendras con nuestros hijos? ¿O preparar el muesli de la semana con almendras, nueces, avena y miel? Realmente, es súper fácil y, para ellos, súper divertido. Si todas las familias lo hiciéramos, haríamos una gran diferencia.

Por lo tanto, yo aquí veo que tenemos dos opciones: o hacemos la vista gorda, disfrutamos de los momentos sin pensar mucho más allá en las consecuencias o criamos guerreros fuertes y decididos a luchar con y para el mundo. Yo decido criar guerreros. ¿Y vosotros?

Science is FUN!

Recuerdo lo mal que lo pasaba de pequeña en cualquier clase que tuviese que ver con ciencias. No encontraba la manera de entender los procesos que me llevaban a x o y resultado. Será esta la razón por la que, cuando decidí qué carrera universitaria estudiar, lo primero que hice fue asegurarme de que esas asignaturas no estarían en mi plan de estudios.

Durante estos últimos años he aprendido mucho sobre lo importante que es la educación a través de actividades divertidas. Como profe de Nature, me doy cuenta de los conocimientos que obtienen y las habilidades que desarrollan los niños a través de los experimentos y proyectos de ciencia. Veo que la manera de enseñar está cambiando y eso me gusta. Finalmente, he entendido la frase que alguna vez escuché de Albert Einstein que dice que el aprendizaje son experiencias y que todo lo demás es información.

Os voy a poner un ejemplo. Esta foto es del verano pasado. Nuestros alumnos ese día hacían el «moco» éste que está tan de moda: slime. Nosotras probamos todos los experimentos antes de hacerlos para comprobar que funcionan. También es útil para conocer qué es lo que los niños aprenderán con la actividad. Pues bien, un día reuní todos los ingredientes que marcaba la receta y me puse manos a la obra. Por favor, ¡qué desesperación! La pasta se me pegaba en toda la mano, me parecía imposible lograr la consistencia no pegajosa y divertida que aparecía en el tutorial. Tenía pegamento hasta en el pelo. Poco a poco, con paciencia y persistencia, fui logrando que la slime fuera pillando la forma que yo quería. Al final, me lo pasé pipa jugando con esa cosa que los niños conocen como moco de baba. Me di cuenta de que era muy importante ser cuidadoso en el proceso, poner las medidas correctas de ingredientes, no saltarse ningún paso y, sobre todo, ser muuuuy paciente.

Paciencia. Según la RAE: Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho. Siendo muy honesta, cada vez veo menos desarrollada esta cualidad entre los más pequeñitos. Es por esta razón que me pareció una súper idea hacer experimentos como el slime ya que, a través de una actividad muy divertida, podrían practicar y jugar a ser pacientes. Tengo que decir que a algunos les costó más que a otros pero, cuando llegaban al resultado final, se sentían súper realizados y orgullosos de ellos mismos. Fue una pasada.

Aparte de paciencia, los experimentos y proyectos de ciencia promueven el trabajo en equipo. Ayudan a que los niños desarrollen el pensamiento escéptico es decir, a que se cuestionen las cosas, les enseña cómo funciona el mundo en el que vivimos y les despierta la mente. También aumentan su autoestima y seguridad al darse cuenta que ellos también pueden resolver problemas.

Para explotar al máximo los conocimientos que un experimento o proyecto nos puede dar, considero básico seguir los pasos del método científico. Sí, ese método que memoricé para pasar un examen sin realmente darme cuenta de lo que estaba aprendiendo. Recuerdo la primera vez que hice un experimento con mis niños me acordé de estos pasos y pensé: «bueno, quizá tanto memorizar me sirvió de algo».

Vamos a recordar estos pasos utilizando como ejemplo este experimento que es muy sencillo y a los peques les encanta.

Lo primero que tenemos que hacer es formular una pregunta, que en este caso sería: ¿Cómo inflar un globo sin soplar el aire nosotros mismos? Hay que dar espacio a todo tipo de respuestas, debemos recordar que lo más importante en un experimento es despertar la máxima curiosidad posible.

Ahora es momento de presentar lo que vamos a utilizar para nuestro experimento: bicarbonato de sodio, vinagre, botella de plástico, embudo y el globo. Es momento de observar. En este paso podemos oler nuestros ingredientes, tocarlos y, en este caso, probarlos un poco. El vinagre es ácido y el bicarbonato no. Si son un pelín mayores se les puede explicar que hay una reacción cuando combinamos dos ingredientes (uno ácido y uno base). De esta manera, cuando formulemos una hipótesis, ¿cómo vamos a inflar este globo con estos productos, qué pasos debemos seguir para lograrlo, será posible?, las respuestas serán más interesantes.

Ahora es momento de realizar el experimento. Es muy importante que, antes de experimentar, los niños y niñas tengan muy claro cuál es el orden de los pasos a seguir. También considero que es muy enriquecedor si el experimento se practica en parejas ya que es muy importante la colaboración y el trabajo en equipo.

Tengo que decir que una vez concluido el experimento, cuando se infla el globo, la cara de sorpresa de los peques es impresionante. ¡Les encanta! Y ahora…las conclusiones. ¿Por qué es posible inflar un globo con bicarbonato y vinagre? Es evidente que las conclusiones son muy diferentes dependiendo de la edad de los niños. Lo importante es que descubran que, mezclando dos ingredientes, es posible generar un gas que ayuda a inflar el globo.

Te recomiendo que veas el vídeo, te darás cuenta de que el experimento se puede extender tanto como quieras. Siempre teniendo en cuenta la edad de los niños que lo practican.

Los beneficios de aprender a través de la ciencia son infinitos: ayuda a los niños a desarrollar un pensamiento crítico, a preguntarse qué puede pasar. También les enseña que las cosas a veces no salen bien a la primera, que a veces nos equivocamos y que lo más importante es no rendirse y seguir probando. Y tengo que deciros que la cara de sorpresa que ponen cada vez que aprenden algo a través de un experimento no tiene precio.

 

 

Bienvenida, ¿primavera?

Cuando hicimos la planificación del blog nos hizo mucha ilusión que el 21 de marzo fuera miércoles. ¡Era perfecto! Podríamos escribir sobre la primavera, los experimentos y las cosas chulis que hacer ahora que empieza el buen tiempo, que el frío se despide y que los árboles florecen… pues no. Ayer, 20 de marzo, el Tibidabo amaneció nevado e hizo mucho frío. Hoy estamos a 8 grados, con la calefacción a tope, una bufanda que parece una manta y ropa térmica. Y entonces… ¿ahora de qué escribo?

Pues escribiré sobre cosas que hacer para que tú, papá o mamá, no te vuelvas loco con los hijos en casa porque no podéis salir a la calle del frío que hace. Este fin de semana, los meteorólogos (o, como me gusta llamarlos a mí, mentirólogos) pronostican lluvias, así que, si quieres tener ideas de actividades fáciles y divertidas, sigue leyendo.

Hace un par de meses descubrí esta actividad para hacer con los niños y me encantó. Aparte de que el resultado es muy bonito, los peques aprenden sobre la cromatografía. ¿Y esto, qué es? La cromatografía es el proceso de separación de sustancias que componen una mezcla y, en este caso, separaremos colores. Así como les enseñamos que, si mezclamos el azul con el amarillo obtenemos verde, hoy les enseñaremos el proceso contrario.

Sólo necesitas filtros de café, rotuladores de colores, pinzas de la ropa y un frasco pequeño con agua.

Os dejo aquí unas fotos con los pasos a seguir que explican bastante bien la actividad. Sólo que, en lugar de utilizar pipe cleaners para el cuerpo de la mariposa, yo recomiendo las pinzas de ropa. Utilizando los rotuladores puedes pintarlas de diferentes colores, decorarlas, dibujar los ojos, etc. ¡Da mucho más juego! Si quieres, también tienes el vídeo aquí.

Y ahora, uno de mis experimentos favoritos. Estoy segura de que tenéis todo lo que se necesita en casa: una bandeja de cristal, leche entera, colorante alimentario, jabón para los platos y un palito de algodón.

En la bandeja de cristal ponemos un poco de leche entera y A simple science experiment for kids.dejamos que los peques pongan gotitas de colorante alimentario de diferentes colores. A simple science experiment for preschool and kindergarten.Después, mojamos el palito de algodón en el jabón y lo metemos en la bandeja con la leche. Presionamos el palito durante unos segundos y …¡veréis qué pasa! Hemos hecho varias veces este experimento con nuestros alumnos y nunca falla. Las caritas de alucinados que ponen son lo más.

Si tenéis pensado salir de Barcelona (al campo o a la montaña), aquí os propongo una actividad para tener a los peques entretenidos mientras vosotros disfrutáis del día. Como todos sabemos, durante la primavera la naturaleza se despierta. Las orugas se convierten en mariposas, hay más flores y por lo tanto, más abejas, nos encontramos con más bichitos, más plantas, etc. Encontré esta imagen que podéis imprimir y llevaros de paseo. Podéis ir repasando el vocabulario de camino y, al llegar a vuestro destino, dedicaros a encontrar todo lo que hay en la imagen. Podéis jugar a ver quién ve más abejas o pájaros y a ver quién encuentra primero un nido o una seta.

Esta imagen la encontré en la página Teachers Pay Teachers, que por cierto os recomiendo mucho. Tiene miles de recursos educativos en inglés para todas las edades y lo mejor de todo es que podéis practicar el inglés con vuestros hijos de forma divertida.

Y ahora, una actividad con esa fruta maravillosa que está ahora mismo en todas las fruterías y está tan rica: la fresa. Encontré estas «recetas» de cocina en Pinterest que parecen muy divertidas de preparar. Son ideas para todos los gustos y son bastante sencillas. Me encantan estas ideas súper sanas de merienda. ¡Ñami!

Por último, sabéis que soy muuuuy pero muy fan de la página de The Dad Lab. Este experimento puede parecer un poco arriesgado por el desastre que podría ocasionar en tu cocina. Igualmente, creo que vale la pena intentarlo. Sólo necesitas huevos, un tubo de papel, un vaso de agua y un par de ojos bien observadores. Por favor, si lo hacéis, decidme si funciona.

Me he divertido mucho escribiendo este post y estoy segura de que si hacéis alguna de estas actividades vosotros también lo disfrutaréis. Recordad que es muy importante dejar que los niños hagan la mayor parte de los pasos y que se den cuenta de que, para cualquier actividad, existe un proceso que hay que seguir. Hay que explotar la curiosidad de los peques, podéis parar un momento a mitad del proceso y preguntarles qué creéis que pasará, podéis discutir diferentes hipótesis y luego comparar con los resultados. También muy importante que ayuden a recoger. Aquí os dejo el enlace de la canción que nosotras utilizamos en clase, muchos papás seguro que habrán escuchado a sus pequeños cantarla en casa.

Así que eso familias, vamos a disfrutar de la primavera y a esperar a que el buen tiempo llegue de verdad.

Por cierto, ayer reunidas nos dimos cuenta de que el 1 de marzo hizo un año que comenzamos el WonderBLOG así que…¡felicidades a nosotras! Y muchas, muuuuuchas gracias a todos los que nos leéis cada miércoles. No podríamos hacer esto sin vosotros.